Un pequeño armario que guarda un poco de todo.

"Flores en los balcones, golpes de palabras" (Madrid, te comería a versos. Leiva)

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Tachán

¡Buenos días!

¿Qué tal todo? Yo estoy bien, como siempre. Aquí ando, haciendo un descanso de estudiar. Este año estoy repasando inglés, que se me está olvidando y... ¡francés! Siempre había querido aprender francés. Así que ahora estoy haciendo un par de cursos online que están genial. El de inglés se me da bien porque he dado durante toda la vida pero de francés no tenía idea más allá del "bonjour" o "merci", así que voy muy despacito... Pero, con tranquilidad. 

Ayer vi un concierto de Leiva en directo por internet (en la página de Vodafone yu Music shows) Pretendía avisar por si alguien quería verlo pero se me olvidó :'(

¿Os acordáis del vestido de Nochevieja que me compré hace más de un mes? Bueno, pues aunque ya lo conté, lo repito: tiene un problema. La espalda es descubierta y no sabía con qué sujetador iba a llevarlo. Una de las cosas del vestido que me gustan es precisamente el escote de la espalda. Hay gente que me ha dicho que comprase un sujetador del mismo color y ya estaba, que daba igual aunque se viera pero... no quería cargármelo. Quería un sujetador de esos especiales, de los que son unas cositas de silicona que se pegan o de los multiposiciones pero... ¡son muy caros! Y ya que estaba encantada de la vida con haber encontrado el vestido perfecto por tan sólo diez euros, me dolía el corazón al pensar en que iba a gastarme en un sujetador treinta eurazos. 

Había buscado (sin desesperarme demasiado) pero no encontraba nada. El otro día, mi hermana me dijo que en Primark había de esos de silicona que se pegan, así que, he comprado uno, me ha costado cinco euros. La verdad es que es hasta bonito. Lo quería negro pero de mi talla solamente quedaba blanco. Es de encaje. 

No estaba muy segura yo de que eso fuera a sujetarme... Al llegar a casa me lo he probado con pocas expectativas y, bueno, ni las supera, ni me ha desagradado del todo. Queda bien pero tengo la sensación de que se me sale por el lado derecho y no me encuentro del todo cómoda porque pienso que se me va a caer... E imaginaos qué gracia que se me viese todo...


Pues éste es el sujetador... He intentado buscar alguna solución por ahí y, marujeando por internet, he visto una idea que me ha parecido buena. Coserle un par de tirantes transparentes, de manera que la espalda siga quedando descubierta pero lo tengas sujetos por los hombros. Ya os contaré qué tal cuando lo lleve a cabo. Hay dos opciones: que sea el invento del siglo o que me quede fatal. 

Con esto me despido, un beso, Eme! 

P.D: ¡Ya queda menos de un mes para Navidad!

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