Un pequeño armario que guarda un poco de todo.

"Flores en los balcones, golpes de palabras" (Madrid, te comería a versos. Leiva)

jueves, 9 de mayo de 2013

Felices años 20


¡Hola, buenas noches!
Hace varios días que no escribo, pero es que he andado estudiando, que el martes que viene tengo examen de Derecho de la Unión Europea. ¡Deseadme suerte! =)
Quiero ver la película “El Gran Gatsby”, también hay una novela, pero tengo una larga lista de libros por leer, no doy abasto. Ahora estoy inmersa en “La comunera” –Toti Martínez de Lezea-. Tengo pendientes “El Jardín de la Oca”, también de Toti, “El símbolo perdido” de Dan Brown, “Pasión India” de Javier Moro, “Prométeme que serás libre” de Jorge Molist y la trilogía de “El ayalés”, de Jose Luis Urrutia, “Los miserables” de Víctor Hugo… uf… jajajajaja  Seguro que me dejo alguno…

El caso es que esta tarde, mirando la cartelera de cine he visto la película en cuestión y se me ha ocurrido escribir una entradita del estilismo de los años veinte. ¡Que me encanta lo vintage! Jajajajaja
Los años veinte fueron una etapa en la que la mujer se hizo notar, se maquillaba más de lo habitual hasta entonces, bebía, fumaba, conducía… Vamos, que hacía cosas que antes entonces quizás habían sido más de hombres.
Siempre he querido disfrazarme del charlestón, quizás el símbolo por excelencia de esta época. Las claves de este estilismo son los flecos, los collares de perlas extralargos, plumas, adornos a tutiplén en el pelo, brillos, vestidos hasta la rodilla holgados que permitían moverse con facilidad… Los guantes largos, los labios rojos y el pelo corto con ondas muy marcadas completaban el look.



¿Sabéis quién es la diseñadora que más refleja este estilismo? Coco Chanel. Y, ya no sólo el estilismo, también esa mentalidad de la mujer por “imponerse”. Hizo suyas prendas que, hasta el momento, habían estado destinadas a hombres. Como los blazers, la ropa deportiva, pantalones de pinza…

Coco Chanel

Ya se sabe que aunque una moda pase, siempre va a volver. Ahora le toca el turno a ésta, creo yo. Los blazers están a la orden del día, los labios rojos se ven cada vez más, pequeños adornos en el pelo, broches bastante grandecitos con flores o lazos… Personalmente, me encanta aunque fue una época en la que se buscaba masculinizar a la mujer y a mí me gusta ser femenina. Lo que me gusta es la sofisticación de las prendas como los vestidos o los blazers, no sé si me explico…

Y esto es todo por hoy. A ver cuándo encuentro un hueco para volver a escribir, que esto de ser universitaria, ains… no es tan “guay” como lo pintan en las películas americanas. Además, tengo que pensar sobre qué escribir y hay veces que no sé… El sábado por la noche o domingo escribiré sobre el mercado medieval de Balmaseda, que es el próximo fin de semana. No sé si escribiré hasta entonces. Besos, Eme =) 









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