Un pequeño armario que guarda un poco de todo.

"Flores en los balcones, golpes de palabras" (Madrid, te comería a versos. Leiva)

sábado, 9 de marzo de 2013

Love, love, love

Acabo de leer la primera entrada que publiqué. En ella, decía que soy una chica clásica que espera a su príncipe azul pero aún no ha llegado. Ha quedado un poco anticuado pues, creo, ha llegado. 
Fue una tarde de Diciembre, hacía frío y no hicimos nada especial. quedamos para comer una pizza, al más puro estilo americano. Él era un conocido-amigo pero surgió la chispa.
Tengo diecinueve años, igual es pronto para decir que estoy enamorada, es una palabra muy fuerte pero, por primera vez en mi vida, me ha apetecido de verdad decir "te quiero". Quiero que él sea el padre de mis hijos, casarme como si fuera un cuento de hadas...
Soy un poco, demasiado, soñadora, optimista... y a veces juega malas pasadas. Quizás no salga como de verdad quiero, quizás me lleve una desilusión por ser tan optimista pero, a esta edad, ¿qué voy a hacer? No vale la pena estar amargada. Hay que vivir el momento. 
El país no se encuentra en muy buena situación. Estudio una Universidad pública que, muchas veces, no sé qué tiene de pública porque mis padres pagan más de mil euros de matrícula. Tengo un futuro incierto, no sé si cuando termine voy a tener trabajo.Ya no me refiero a trabajo de lo que he estudiado -y que es lo que me gusta- si no un trabajo, a secas. un trabajo que me permita vivir un poco desahogada. No quiero lujos, con lo básico creo que sería feliz. A todas y todos nos gustaría poder viajar, comprarnos zapatos y ropa cara pero, si no se puede, no se puede. Mi padre está convencido de que las personas jóvenes vamos a tener que emigrar, buscarnos la vida en un país europeo como Alemania o Suiza, como ya pasó durante la Guerra Civil. No sé si será verdad, espero que no, porque tiene que ser una situación dura. 
Pero, lo único que espero, es que si tengo que irme, sea con él. Porque, para mí, el amor es una de las cosas más importantes de la vida. Es algo que te llena de optimismo, de ilusión, de magia... Cuando estoy con él, el simple hecho de estar sentados en un banco, es maravilloso. 
El amor es imposible de describir con palabras. 

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